Ánima

Ánima

Dos Ediciones de Ánima basadas en los poemarios de José Kozer. La primera formó parte de Residencias Ibsen, en la Jornada Ibsen patrocinada por la Real Embajada de Noruega en Cuba (2015) con curaduría de María de Lourdes Mariño.

La segunda edición fue un concierto exposición del compositor Luis Alberto Mariño y fotografía de Juan Pablo Estrada, con curaduría de Anamely Ramos.

Ánima, es el nombre de un libro publicado en el año 2002 por José Kozer (La Habana 1940), poeta que se exilió de Cuba desde principios de los sesenta. Este libro será el centro de nuestro proyecto por varias razones. Creemos que en un gran texto literario como este, la escritura ha devenido, inclusive más que en otros textos de Kozer, una formidable cámara de ecos de las grandes experiencias diaspóricas del siglo (sus padres, provenientes de Europa del este, llegaron a Cuba en los veinte salvándose del holocausto que diezmó luego a la mayoría de sus familiares paternos, y de Cuba salieron a causa del comunismo).

En tanto cubano de “primera y única generación”, Kozer, dotado de una sensibilidad histórica única en nuestra literatura, ofrece en estos poemas una respuesta personal al laberinto de la experiencia del exilio.  En “Ánima”, el país de la infancia deviene imagen del purgatorio en el que las carencias, los olvidos, la precariedad, pueden devenir, al mismo tiempo, esfera de activa transformación. Por ello el discurso acerca de la muerte, la descomposición y el fin, van en “Ánima” acompañados, paradójicamente, de un “acto de manifiesta devoción” que pareciera imposible de alcanzar sin antes haber atravesado todas las formas de corrupción y abandono.

Estamos interesados en explorar el potencial de tales metamorfosis a través del lenguaje de la experimentación sonora y visual. Su poesía nos anima a la creación de un espacio multimedia de exhibición continua donde no haya cortes ni divisiones. Se trata de la creación de un tejido capaz de producir en torno a “Ánima” una serie de imágenes y de sonidos de conjunto que como en una estancia, teatro, o palacio de la memoria, esté llamado a afectar sensiblemente al espectador. Las dinámicas del espacio aspirarán a suscitar una experiencia particular de la temporalidad, construidas a través de una circular yuxtaposición de planos sonoros, plásticos, y de la concatenación de acciones rituales y actos del habla.

Los artistas trabajarán de conjunto en la conformación de ese microcosmos de alusiones, afectos y mnemotecnias, que tengan como origen la interpretación de las particularidades propias del universo de “Ánima”.  Para lograr esta suerte de comunicación íntima entre creadores de distintos ámbitos -condición indispensable para lograr una atmósfera común en función del evento que queremos realizar-, será necesario contar con un espacio de convivencia y colaboración. Apuntando a ese objetivo, aspiramos a llevar a cabo varias sesiones de trabajo grupal donde se establecerán las pautas de contacto que unifiquen las siguientes fases: ensayo-representación-reflexión. Cada una de ellas debe contribuir a refinar un repertorio de modos de hacer que gire en torno a las 5 ideas antes expuestas (Recurrencia-Circularidad-Retorno-Purgatorio-Isla).

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